Se traslada el meridiano de Greenwich

Navegadores modernos, cartógrafos, topógrafos y turistas que visitan Londres encuentran ahora que la longitud cero corre 334 pies al este del telescopio del Observatorio Real de Greenwich, de acuerdo a los receptores GPS actuales.

Esto debido en gran parte a las nuevas tecnologías que utiliza satélites para medir con mucha mayor precisión las coordenadas de la cuadrícula en cualquier punto de la superficie de la Tierra. Con esto se reemplazaron las observaciones telescópicas tradicionales que se utilizan para medir la rotación de la Tierra.

Los investigadores, señalan, que este cambio ya se veía venir, gracias a los avances de la tecnología. Algunos sugieren que se instale un nuevo marcador en el Parque de Greenwich para el nuevo meridiano.

Como se sabe, en 1884, una delegación de representantes internacionales se reunieron en Washington, DC para recomendar que el meridiano de la Tierra (la línea imaginaria norte-sur que marca el cero grados de longitud) debería pasar a través del Círculo de Tránsito Airy en el Observatorio Real de Greenwich, Inglaterra. El círculo de tránsito es un instrumento para medir la posición de las estrellas y se utiliza para determinar el tiempo local. Su nombre se estableció en homenaje a su creador, el astrónomo real británico George Airy.

En 1851, el astrónomo Sir George Airy Biddell, construyó un instrumento llamado el círculo de tránsito (de las estrellas) para medir el tiempo del paso de los astros por el meridiano londinense y, al hacerlo, estableció la ubicación del Meridiano de Greenwich. En 1884, el Primer Meridiano se adoptó, por decreto internacional, como la longitud oficial de cero grados.

En un artículo recientemente publicado en el Journal of Geodesy se presentó la investigación en la que se muestra el desplazamiento de 102 metros, el cual es atribuida a la diferencia entre los dos métodos convencionales de coordenadas que la determinaron: el astronómico y el geodésico. Esta distancia y la dirección del desplazamiento fueron confirmados por modelos gravitacionales.

Debido a que la Tierra no es perfectamente redonda, y porque los diferentes lugares tienen diferentes características del terreno que afectan a fuerza gravitacional, las formas tradicionales para medir la longitud han incorporado variaciones o errores, basados en la ubicación específica en la que se toman mediciones. Las observaciones se basaban en una determinada línea vertical trazada desde un punto en mercurio y dependían de las condiciones locales. Sin embargo, en esta oportunidad, las medidas verticales fueron tomadas por GPS desde el espacio en línea recta directamente hacia el centro de la Tierra, con lo cual se eliminó de forma eficaz los efectos gravitacionales de montañas y otros terrenos, señalaron los investigadores.