Revelan nuevos datos sobre la influencia de Wari en Cusco

Una reciente investigación de la Universidad de Dartmouth, en Estados Unidos, se ha centrado en la cultura Wari, dejando saber cómo ésta se desarrolló en la región que se convertiría tiempo después en el corazón del Imperio incaico.

De acuerdo al estudio publicado en la nueva edición del Journal of Anthropological Archaeology, la civilización Wari fue compleja y habría florecido en el altiplano andino entre los años 600 y 1000 d.C. aproximadamente, precediendo a la creación del Tahuantinsuyo en el siglo XV.

Asimismo los investigadores al saber poco de esta cultura pre inca realizaron el primer análisis a gran escala en los patrones de asentamiento y de su poder, mostrando que no se manejó únicamente por el saqueo y con una burocracia que tuvo mano de hierro.

Los resultados de la investigación se basaron ​​en un inventario sistemático de los estudios arqueológicos que abarcan cerca de 1.000 kilómetros cuadrados, además del análisis de información geográfica de más de 3.000 sitios arqueológicos en los alrededores del valle del Cusco.

Al no haber documentos históricos sobre esta sociedad, muchos estudiosos han creído que ellos establecieron un fuerte control centralizado, económico, político, cultural y militar, al igual que hicieron sus sucesores del incanato para gobernar la mayoría de las poblaciones al otro lado de los Andes centrales. Sin embargo este trabajo ha sugerido que mientras los Wari tuvieron un poder administrativo significativo, no gobernaron con éxito en la mayoría de sus colonias.

"La identificación del limitado poder del estado Wari alienta un enfoque sobre las prácticas de colonización en lugar de una interpretación de un fuerte gobierno provincial", señala el profesor Alan Covey, autor principal del estudio.

De ese modo el investigador interpreta que la colonización de Wari anima a reconsiderar las motivaciones de expansión, pasando desde la conquista militar y explotación económica de poblaciones sometidas hasta diferentes cuestiones, tales como el alivio demográfico, la expansión estratégica de las rutas comerciales o el acceso a los recursos naturales.

Por último, los datos finales del estudio indicaron que el poder de los Wari no salía continuamente hacia el exterior de Pikillacta, un centro administrativo clave en el Cusco, dónde se encontró cerámica que indicaría una influencia más desigual, incluso en el apogeo de esta cultura. Lo cual se interpretó tras realizarse excavaciones en lugares de esta civilización.

Foto: Universidad de Dartmouth