Los servicios masculinos son la clave de la vida en pareja de los monos tití

 

En los mamíferos, los vínculos de pareja son muy raros, una de las pocas excepciones son los monos titi rojos de América del Sur. Estos habitantes de árboles, relativamente pequeños, viven en parejas o en pequeños grupos familiares y se caracterizan por que los machos cuidan intensamente a sus descendientes.

Un equipo de investigadores del German Primate Center—Leibniz Institute for Primate Research, ha investigado cómo funcionan las relaciones de pareja en estos monos. Sus resultados apoyan la llamada "hipótesis de los servicios masculinos": los machos proporcionan un servicio útil al cuidar más a la descendencia y defender el territorio contra los intrusos, mientras que las hembras están más involucradas en el manejo de las relaciones; por ejemplo, buscan la proximidad de su pareja con mayor frecuencia.

Menos del diez por ciento de todas las especies de mamíferos viven en relaciones de pareja, aunque estas son difíciles de definir. Los investigadores ser preguntaron ¿Los animales solo comparten un territorio o es una relación a largo plazo, basado en el contacto mutuo? Y si es así, ¿cómo se mantiene esta relación?

Entonces, para averiguarlo, los biólogos conductistas del German Primate Center han estudiado siete grupos de monos titi rojos acostumbrados a la presencia de humanos en la selva amazónica peruana cerca de la estación de investigación Deutsches Primatenzentrum de Quebrada Blanco.

La Estación Biológica Quebrada Blanco (EBQB) es una pequeña estación de investigación ubicada al norteste de la selva amazónica peruana. Ha sido creada en 1984, por el Proyecto Peruano de Primatología (PPP).

Los monos tití son un ejemplo de mamíferos que viven en parejas. Las parejas permanecen juntas durante muchos años y los machos participan intensamente en la crianza de sus crías. Los jóvenes son cargados casi exclusivamente por el padre y se entregan a la madre solo para amamantar. Además, los padres juegan con sus hijos y comparten su comida con más frecuencia que las madres.

Los investigadores se propusieron descubrir qué ventajas ofrece la vida de pareja tanto para machos como para hembras y qué contribución aportan los respectivos sexos a la relación. Para hacer esto, observaron a los animales durante dos períodos de siete meses, desde la mañana hasta la noche y observaron qué animal buscaba la proximidad de su compañero, quién estaba acicalando a quién y qué animales estaban involucrados en enfrentamientos con intrusos.

Observaron que las hembras, especialmente después de dar a luz, están cada vez más preocupadas por mantener relaciones, es decir, buscar activamente la proximidad de su pareja y arreglarse el pelaje. Por su parte, los machos se involucran cada vez más en conflictos con intrusos. Los investigadores señalan que, este comportamiento está en línea con la 'hipótesis de los servicios masculinos', que establece que las hembras se preocupan principalmente por estar cerca de su pareja, mientras que el macho proporciona servicios útiles, como la defensa contra intrusos o la crianza de los jóvenes. Así, los machos dedicados a criar a sus hijos, es un factor importante para mantener las relaciones de pareja.

Además de esto, los investigadores están examinando si estas relaciones de pareja van acompañadas de un comportamiento de apareamiento monógamo.

La investigación ha sido publicada en la revista Royal Society Open Science y fue liderada por Sofya Dolotovskaya.