Identifican mecanismo de defensa del parásito que provoca la Malaria

Investigadores portugueses del Instituto de Medicina Molecular (iMM) de Lisboa han identificado un mecanismo de defensa mediante el cual el parásito Plasmodium puede sobrevivir dentro de las células hepáticas del huésped, una etapa crucial en la que adquiere la capacidad de infectar glóbulos rojos, causando los síntomas asociados con la malaria.

El parásito Plasmodium se replica dentro de sus células hepáticas rodeadas por una membrana que lo protege contra las amenazas presentes en el entorno intracelular, es decir, la autofagia, un proceso que se desencadena tras la infección y en el que las células degradan materiales que ya no son necesarios. Es importante destacar que este proceso depende de una proteína conocida como LC3. Aunque la autofagia es activada por las células huésped después de la infección, el parásito de la malaria es resistente a este mecanismo de defensa celular, a diferencia de otros agentes patógenos más susceptibles. Sin embargo, los investigadores de la mencionada institución han encontrado el talón de Aquiles del parásito de la malaria: una proteína llamada UIS3 que se une a LC3, para formar un escudo protector contra la autofagia. Sin esta protección, el parásito se vuelve vulnerable y el huesped lo elimina rápidamente.

El estudio que ha sido publicado en Nature Microbiology revela que los parásitos que carecen de la proteína UIS3 no pueden sobrevivir dentro de las células hepáticas de los ratones. Sin embargo, si la capacidad de autofagia del huesped se ve comprometida, el parásito recupera su capacidad para infectar células.

Estos resultados muestran que la proteína UIS3 podría conducir al desarrollo de nuevas dianas contra las formas hepáticas de la malaria, que, en algunas especies de Plasmodium, pueden persistir en estado latente y causar síntomas varios años después de la primera infección.

Es particularmente relevante identificar nuevos objetivos terapéuticos en un momento en que se producen varios casos de resistencia a los medicamentos, específicamente en zonas como el sudeste asiático. En el futuro, el equipo busca identificar compuestos que puedan bloquear la capacidad del parásito de inhibir la autofagia celular y probar su eficacia como novedosos medicamentos contra la malaria.