Extinción de los grandes mamíferos de la edad de hielo vinculada a la actividad humana

Un equipo de investigadores de la Universidad de Aarhus en Dinamarca ha llegado a la conclusión de que la mortandad de los grandes mamíferos después de la última edad de hielo se debió a la actividad humana más que a un medio ambiente cambiante.

En un artículo publicado en las Actas de la Royal Society B: Biological Sciences, el equipo describe el proceso de investigación realizado mediante un inventario país por país de todas las especies de conocidas extinciones desde hace mil años hasta los 132.000 años. 

Como el hielo se derritió al final del Pleistoceno hace unos 12.000 años, los mamíferos grandes (de más de 10 kilogramos), como el mamut lanudo, el perezoso gigante, leones de las cavernas, etc empezaron a morir hasta desaparecer por completo. La causa de las extinciones, en muchos casos, se ha atribuido a cambios en las condiciones ambientales a pesar de la falta de evidencia. En este nuevo esfuerzo, el equipo de investigadores ha encontrado evidencias que sugieren que las extinciones fueron más probablemente causados por los seres humanos, ya sea directamente por la caza, o indirectamente por la quema de la vegetación necesaria para la supervivencia.

Sospechando que los seres humanos fueron la causa, los investigadores llevaron a cabo un estudio de todas las especies conocidas de mamíferos grandes que se extinguieron durante y después del Pleistoceno. Para obtener una nueva perspectiva realizaron un inventario país por país, en lugar del continente, como en los últimos estudios que se han hecho. El equipo utilizó los datos que había recogido para llevar a cabo un análisis comparativo de las condiciones climáticas conocidas en las áreas donde los animales se extinguieron. De este modo, el equipo encontró un patrón emergente –cuanto menor es el tiempo en que los grandes mamíferos convivieron con los seres humanos, mayor es el número de especies que se extinguieron. Dicho de otra manera, el equipo encontró que las extinciones eran pocos en África, donde los grandes mamíferos y los seres humanos habían existido desde mucho antes de que los humanos aprendieran a cazarlos. Más extinciones ocurrieron en Eurasia, pero el mayor número, por mucho, ocurrieron en las Américas y Australia, donde los seres humanos llegaron después, armados con mejores habilidades de caza.

Los investigadores incluso fueron más lejos. Calcularon el porcentaje de extinciones de especies que, según ellos, se puede atribuir a los seres humanos; esto es, el 64 por ciento a nivel mundial, mientras que sólo el 30 por ciento se podría atribuir a los rápidos cambios de los patrones climáticos (principalmente en partes de Europa y Asia).

Este primer análisis a escala global de las especies proporciona una fuerte evidencia de que fueron los seres humanos modernos los principales responsables de la pérdida de la megafauna durante el Cuaternario tardío.