Entrenamiento con videojuegos favorece la atención en los adultos mayores

Examinar la plasticidad cognitiva en los adultos mayores y su capacidad para contrarrestar el deterioro cognitivo, ha sido el objetivos de las investigaciones sobre el envejecimiento.

En un reciente estudio, que tuvo como objetivo investigar si los adultos mayores podrían beneficiarse de la formación del cerebro con los videojuegos en una tarea diseñada para evaluar la distracción y el estado de alerta.

En el estudio se trabajó con los videojuegos de la plataforma Lumosity en un grupo de 15 personas mayores entrenadas, frente a 12 que no recibieron entrenamiento. Sus edades estaban comprendidas entre 57 y 77 años y, todos, ellos presentaban un proceso de envejecimiento normal. A las personas se les preparó en un programa de 20 sesiones de una hora de duración, durante 12 semanas. Lo que no practicaban con los videojuegos se les convocó a reuniones informales en donde se trataron diferentes cuestiones.

Luego del período de entrenamiento, ambos grupos realizaron la misma prueba. Cada participante debía responder, presionando lo antes posible una u otra tecla del ordenador, si un dígito presentado en la pantalla durante 200 ms era par o impar. Justo antes de la aparición de los dígitos, se presentaba al sujeto estímulos auditivos que tenía que ignorar.

En este proceso se observó que las personas entrenadas se centraron mejor en los estímulos visuales que tenían que clasificar, en comparación con los participantes que no practicaron con ellos. Estas personas, además, presentaron una reducción de la distracción producida por los sonidos irrelevantes, con lo cual demostrando mayor capacidad para ignorar la estimulación accesoria. También, se notó que los entrenados con los juegos electrónicos utilizaron la señal auditiva como alerta para prepararse para la acción de responder ante el estímulo relevante.

Los resultados mostraron una reducción significativa de la distracción y un aumento del estado de alerta en el grupo que recibió entrenamiento más no así en el grupo que no lo recibió, el cual se mantuvo invariable. Esta disminución la distracción producida por estímulos del ambiente, que permitió mejorar su capacidad de atender de las personas mayores, sugieren que la plasticidad neurocognitiva en el viejo cerebro humano mejora el rendimiento cognitivo en funciones de atención.

Queda pendiente averiguar si estos beneficios se mantienen en el tiempo y si se pueden extrapolar a las tareas de la vida diaria, informaron los científicos.