Desastres climáticos y crisis intensas tienen impacto a largo plazo en el rendimiento y alimentación de jóvenes

 

En un estudio realizado en familias peruanas, investigadores de la Facultad de Ciencias Agrícolas de Penn State encontraron que estar expuesto a una mayor cantidad de eventos traumáticos, como desastres naturales o la pérdida de ingresos familiares, en la vida temprana, se asoció con un menor puntaje en las pruebas de lectura y vocabulario a lo largo del tiempo, así como con la reducción de la seguridad alimentaria.

Carolyn Reyes, investigadora asociada principal de Public Wise que dirigió el estudio mientras obtenía su doctorado en sociología rural y demografía en Penn State, afirmó que los hallazgos podrían ayudar a guiar las políticas destinadas a minimizar los impactos de las crisis.

Señaló que, a medida que el cambio climático provoca fenómenos meteorológicos más frecuentes y severos, las crisis económicas y una pandemia en curso continúan creando desafíos para las familias, es fundamental que las políticas ayuden a minimizar los efectos de estos impactos. Este tipo de iniciativas podrían incluir asignación de efectivo incondicionales, ampliación de las protecciones sociales y seguros sociales más accesibles y de mayor amplitud.

Los investigadores encontraron que las conmociones experimentadas más recientemente fueron las más fuertemente asociadas con resultados negativos de aprendizaje y bienestar.

Específicamente, los jóvenes de 15 años en Perú que experimentaron un shock en los últimos tres o cuatro años tenían más probabilidades de obtener puntajes más bajos en las pruebas, tener menos seguridad alimentaria, peor salud y dedicar más tiempo a las tareas del hogar.

Heather Randell, profesora asistente de sociología rural y demografía, dijo que, si bien el estudio utilizó datos de Perú, los resultados podrían aplicarse a poblaciones de todo el mundo.

Así, las conmociones domésticas que experimentan los niños pueden tener un impacto importante en la salud y el aprendizaje, sin importar dónde vivan, indicó Randell. Por ejemplo, si los adolescentes tienen que ayudar a cuidar a sus hermanos o ayudar a sus padres a obtener ingresos, esto puede desviar los recursos y la atención de la escuela. Esto, a su vez, puede afectar la cantidad de tiempo que los adolescentes tienen para concentrarse en el trabajo escolar, o puede sacarlos de la escuela por completo, concluyó.

Toda esta situación podría empeorar debido a la mayor frecuencia de sucesos climáticos extremos y las pandemias.

El estudio fue publicado recientemente en la revista Population Research and Policy Review y ha sido realizad por Carolyn B. Reyes y Heather Randell del Departamento de Agricultura económica, Sociología y Educación, de la Universidad del Estado de Pennsylvania, USA.

 

Cambio climático, crisis social