Bebidas energizantes en la mira por posibles riesgos para la salud

El consumo mundial de bebidas energéticas se ha incremento notablemente en los últimos años, lo cual, es motivo de preocupación para científicos y público en general, debido a que se desconoce sus reales efectos sobre la salud.

En estudios recientes se presentaron datos sobre los patrones de consumo en Europa pero existen pocas investigaciones que analizan el potencial de efectos adversos para la salud sobre todo en los jóvenes.

Investigadores europeos realizaron una revisión de la literatura sobre el tema con el fin de identificar artículos publicados que examinaron los riesgos para la salud, las consecuencias y políticas relacionadas con el consumo de bebidas energéticas.

Los riesgos para la salud asociados con el consumo de estas bebidas están principalmente relacionados con su contenido de cafeína pero, los investigadores sostienen, que se necesitan más estudios que evalúen los efectos a largo plazo del consumo de los ingredientes de las bebidas energéticas comunes. Los investigadores creen que el potencial tóxico de la cafeína es mayor que otras fuentes dietéticas de cafeína debido a que estas bebidas contienen altas concentraciones de dicho componente.

Además de esto, es de considerarse las agresivas campañas de marketing que logran captar consumidores jóvenes y sin experiencia. Las nuevas técnicas que utilizan para comercialización tienen por objeto aumentar la funcionalidad de la salud percibida de las bebidas energéticas con el fin de lograr la aceptación en una sociedad de la salud cada vez más impulsado.

Por otro lado, los investigadores señalaron que, según la evidencia, son cada vez mayores los efectos adversos para la salud debido al consumo de bebidas energéticas con alcohol.

Por otro lado, el estudio señala que los riesgos del consumo excesivo de bebidas energéticas entre jóvenes han tenido muy poca atención y están a punto de convertirse en un problema de salud pública. La venta de estas bebidas energéticas es raramente regulada por la edad, como el alcohol y el tabaco, razón por la cual incluso los niños estarían siendo afectados. Todos estos son problemas que aún están sin resolverse.

Debido a esto es que los investigadores sostienen es necesario que se tomen medidas de prevención, se investigue y se implemente políticas necesarias para minimizar el riesgo de daños por el consumo de bebidas energéticas a largo plazo.