Mortandad sin precedentes de varias especies la estrella de mar en la costa del Pacífico

Las estrellas de mar de la costa del Pacífico están muriendo en masa a un ritmo sin precedentes y esta mortandad que se propaga geográficamente, está preocupando a los investigadores, quienes están tratando de encontrar las respuestas.

El síndrome de desgaste de la estrella de mar fue descubierto por primera vez en junio pasado frente a la costa del estado de Washington. En cuestión de meses, se extendió desde Alaska hasta México. Este síndrome hace que las estrellas de mar se muestren desinfladas y débiles, pierdan extremidades con las que se alimentan y desarrollan lesiones a través de todo el cuerpo.

Los científicos no tienen claro cuál es la causa de que las estrellas de mar mueran; ya se emprendieron estudios que buscan conocer el porqué de este alarmante fenómeno. Para el profesor de microbiología, Drew Harwell, el alcance geográfico es mucho más grande de lo que se ha visto hasta ahora. El aspecto único y escalofriante de este evento es el número de especies involucradas, afirmó. “Las situaciones que se observaron sólo afectaba a una especie de estrella de mar, sin embargo, ahora está afectando a 12 especies diferentes; prácticamente todas las principales especies a lo largo de la costa oeste”.

Por su parte, el profesor de microbiología, Ian Hewson, uno de los pocos expertos mundiales en virus entre organismos como las estrellas de mar, emprendió un estudio, gracias a una beca otorgada por la Fundación Nacional para la Ciencia en octubre pasado, cuando la mortandad de la estrella de mar se hizo evidente.

Hewson, con colegas en la Universidad de Washington Occidental y la Sociedad de Conservación de Vida Silvestre, está tratando de determinar qué organismos (bacterias, virus, parásitos) existen en las estrellas sanas como en los enfermos, con lo cual quieren averiguar si estos se encuentran asociados o no con la enfermedad.

Los científicos señalan que no sólo son los brotes devastadores que afectan a las estrellas de mar, sino también son cambios drásticos en los ecosistemas oceánicos que ellas habitan. Por ejemplo, destacan, que dos especies afectadas - las estrellas de girasol y las estrellas ocres - son "especies clave" en sus respectivos hábitats. Es decir, se trata de especies que tienen desproporcionadamente grandes impactos en los ecosistemas.

De manera que con la muerte masiva de estas especies, se espera que el impacto sea dramático.