¿Acaso expandir la automatización implica generar desempleo al reemplazar a los trabajadores con máquinas, computadoras y robots?
El mes pasado, el presidente de los Estados Unidos de América (USA), Barack Obama, anunció la Iniciativa Nacional de Robótica, un importante programa para desarrollar la próxima generación de robots para la fabricación, el cuidado de la salud, y otras áreas. La comunidad científica recibió la nueva iniciativa con gran entusiasmo; pero algunos observadores expresaron su preocupación por la expansión de la automatización, planteando una cuestión perenne en la robótica: ¿LOS ROBOTS LE QUITARÁN EL EMPLEO A LA GENTE?
John Dulchinos, director de Adept Technology, la más grande empresa de robótica industrial en USA afirma que en el problema del desempleo, los robot no son el enemigo, el verdadero problema es la mano de obra barata, y que en un sociedad industrializada como la de USA, los robots no están ocupando los trabajos perdidos por las personas, lo que ocurre es que esos puestos de trabajo se van al extranjero a países como China. En una economía global como la que vivimos ahora, de acuerdo a las reglas del costo, la única forma que tenemos los países occidentales para competir efectivamente contra los mercados de mano de obra barata es mediante un aumento de la productividad. Y para Dulchinos, los robots son un camino para lograr ese aumento. Tan solo en los últimos 15 años USA ha perdido entre 2 y 3 millones de empleos en la industria manufacturera, y en ese período de tiempo, China ha crecido hasta superar todos los demás países, excepto USA, en la capacidad total de producción, de hecho, en los próximos dos años, se espera que China supere incluso a USA. Coincidentemente, el año pasado China creció hasta convertirse en el Nº 4 en el mercado de robots industriales. Pero tal vez no sea coincidencia: por ejemplo, si analizamos el caso de Alemania, que junto a Japón tienen la mayor densidad de robots (número de robots industriales por cada 10.000 trabajadores del sector manufacturero). Alemania apostó por el uso intensivo de robots industriales y como consecuencia ha sido capaz de ser competitiva y traer las plantas de fabricación de regreso a su territorio. Con esto aumentaron no sólo los empleos en el área industrial, si no todos los puestos de trabajo indirectos, generando así más empleos en todo el país.
Incluso en el Perú, hace algunos años la gente se preguntaba: ¿Las computadoras le quitarán el empleo a la gente? Y muchos creyeron que profesiones como el secretariado, la contabilidad y otros verían su fin al darle paso a las computadoras; pero no fue así: Todos esos trabajadores han perfeccionado sus capacidades, están utilizando las computadoras, y aprendieron a hacer tareas más complejas porque ahora las computadoras se encargan de los trabajos menores: del cálculo, la diagramación, la impresión, etc., dejando al humano las tareas que explotan su creatividad y capacidad de análisis.
Finalmente, quiero plantear una reflexión que considero muy importante: Actualmente es impensable que una persona con aspiraciones profesionales no conozca de computación. Un paradigma análogo se avecina en el área industrial, conforme la robótica vaya calando puestos importantes en los esquemas de producción global su conocimiento se irá tornando cada vez más indispensable y llegará el momento en que ninguna persona con aspiraciones laborales en el área de producción pueda estar exenta a los conocimientos básicos del trabajo con robots. Si las empresas no encuentran profesionales con esas capacidades en nuestro país, contratarán empleados extranjeros que sí las tengan o simplemente se irán a otro lugar.

