Científicos hallan que los hijos de mujeres con altos niveles de glucosa en la sangre durante el embarazo, son más proclives a tener baja sensibilidad a la insulina.
La insulina es la hormona producida por el páncreas que regula el azúcar en la sangre, y la baja sensibilidad a ésta es un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2, incluso después de tomar en cuenta el peso del niño según revela un nuevo estudio.
"Sabemos que los niños nacidos de mujeres con diabetes tipo 2 o diabetes gestacional, o que tienen altos niveles de azúcar en la sangre durante el embarazo corren el riesgo de convertirse en diabéticos. Este estudio sugiere que el riesgo de los niños aumentó debido, al menos en parte, a la exposición prenatal a la glucosa relativamente alta en la sangre materna", dijo, Paula Chandler-Laney, PhD, en la Universidad de Alabama en Birmingham y coautora del estudio.
Chandler-Laney y sus colegas estudiaron a 21 niños de 5 a 10 años y les midieron su sensibilidad a la insulina. También evaluaron los registros médicos en el embarazo de las madres de los niños para determinar la concentración de azúcar en la sangre materna durante la prueba oral de tolerancia a la glucosa.
Los investigadores encontraron una asociación inversa entre el azúcar en la sangre materna durante el embarazo y la sensibilidad del niño a la insulina, lo que significa que mientras haya niveles sanguíneos más altos de azúcar de la madre durante el embarazo, hay sensibilidad muy baja de la insulina en su hijo.
Asimismo, la obesidad disminuye la sensibilidad a la insulina, pero la sensibilidad reducida de los niños a la insulina es independiente de su cantidad de grasa corporal, aclaran los autores.
"Los obstetras, pediatras, y todas las mujeres embarazadas deben ser conscientes de las posibles consecuencias de largo alcance que el azúcar sanguínea elevada durante el embarazo puede tener en la salud de los niños ", mencionó Chandler-Laney.



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