El proyecto, llamado BIOFAB (International Open Facility Advancing Biotechnology), que es un fondo para la promoción de la biotecnología, está llevando adelante un proyecto de bioingeniería con "partes biológicas", con el fin de poner a disposición de científicos de todo el mundo recursos genéticos estandarizados y suficientemente fiables, que se pueden conectar y desconectar de un genoma, como si fueron las componentes electrónicos de una radio.

Con esto, los investigadores de cualquier parte del mundo podrán tener acceso a un registro en línea de dichas partes biológicas, y solicitar lo que necesiten. Es decir, pondrán en línea algo así como un catálogo del AND, un registro de código abierto para las piezas de ADN, al cual se podrá acceder libremente.
El proyecto pensado para dos años, está financiado por 1,4 millones dólares de subvención de la National Science Foundation, con el apoyo del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley y la Fundación BioBrics (BBF), una organización no lucrativa que promueve la biología sintética.
Adam Arkin, codirector de BIOFAB y profesor de bioingeniería en la Universidad de California, Berkeley, afirma que un grupo de científicos ya están trabajando en el laboratorio con el objetivo que las partes biológicas estén disponibles en el tiempo programado y espera demostrar que el esfuerzo valió la pena. El plan es, según Arkin, emocionante y a la vez aterrador.
La idea de un registro de código abierto para las piezas de ADN, ha estado rondando desde que el biólogo Tom Knight, del MIT, estableció la BBF y lanzó iGEM, una competición internacional para estudiantes de biología sintética.











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