Pocas veces se puede extraer optimismo de un tema bastante penoso y complicado para la ciencia y los profesionales dedicados al estudio y atención de los que padecen la enfermedad.
La pena embarga más aún cuando se sabe que personas que apenas comienzan la vida son las que se encuentran acosadas por este terrible mal.
Sin embargo, los que tenemos la fortuna de observar desde afuera sólo vemos tragedias y sufrimiento, no imaginamos que en esa lucha de pacientes y médicos haya grandes dotes de optimismo; los unos por no dejarse vencer, los otros por encontrar una técnica o una sustancia que cure o alivie el dolor.
Este optimismo lo notamos cuando ingresamos al Módulo 5 de atención ambulatoria del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, INEN, al observar las pinturas hechas por los pequeños pacientes, en las cuales expresan su fuerza, optimismo, alegría y desde las que es difícil pensar de que, quizás, aquella pequeña vida que la pintó ya no está entre nosotros.

Este optimismo lo proyecta también el doctor Julio Marcial Bances, especialista en Oncología Infantil, con el que conversamos brevemente y nos anunció que las estadísticas son favorables a los pacientes: el 65 por ciento de los que se tratan en el instituto regresa a sus casas triunfadores. Las estadísticas han mejorado notablemente en estos días y ahora el cáncer ocupa el quinto lugar entre las enfermedades que producen mayor número de muertes.

Para el doctor Marcial, el cáncer es una enfermedad social, y nos dice que una sociedad bien organizada es la que puede combatir eficazmente la enfermedad. Por ello saluda y reconoce el gran aporte del programa Sistema Integral de Salud, SIS*, puesto que mediante éste, el 95 por ciento de pacientes obtiene atención.
Programas de salud preventiva
Pero todavía nos falta mejorar mucho más; sobre todo en el desarrollo de programas de salud preventiva; que instruyan a la población para no ponerse en riesgo, para alejarse de los agentes contaminantes, la radiación, estar más atentos a la nutrición de sus hijos y a detectar a tiempo el surgimiento de tumores, manchas y otros signos del mal.
El cáncer, nos dice el doctor Marcial, no distingue edades; aunque muchas de sus manifestaciones están relacionados con la edad. Así, hay leucemias, linfomas, cáncer al cerebro y osteosarcoma que afectan con mayor frecuencia a niños de entre 2 y 10 años. En muchos casos es difícil detectarlos sobre todo cuando se desarrollan internamente. Sin embargo, los padres tienen que estar atentos y acudir a consulta cuando notan alguna anormalidad recurrente.
El doctor Marcial tiene en manos un proyecto de salud preventiva que espera implementarlo en alguna región del país antes que se jubile, nos dice. En esto, nos relata una actividad sucedida en Brasil en la que un médico convocó a la prensa y, a través de ella, invito a la población para que enviara fotos del rostro de sus niños, con el fin de detectar a tiempo el retinoblastoma, un tipo de cáncer ocular que afecta a los niños menores de 10 años y que se caracteriza por la aparición de una pequeña mancha blanca en la pupila. Atendiendo a este llamado, miles de padres enviaron sus fotos y, como consecuencia de esto, muchas vidas se salvaron y también quedó bastante material de estudio para los médicos. Todos ganamos aquí, afirmó.
Finalmente, en el plano académico, los años de experiencia, le han llevado a desarrollar propuestas para mejorar la formación médica, con el fin de que el país, y sobre todo el Instituto del cual se encuentra agradecido, siga siendo un referente importante en el estudio y tratamiento del cáncer por este lado del continente.
Julio Marcial Bances, Médico oncólogo. Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas.


