El ser humano es capaz de percibir la luz infrarroja

Equipo de científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington han descubierto que la retina humana puede detectar la luz infrarroja bajo ciertas condiciones.

Nuestra visión se basa en la fotoactivación de los pigmentos visuales de las células fotoreceptoras de la retina que tienen forma de conos y bastones. Estas células se encuentran en el centro de la mácula útea, llamada fóvea central, considerada la zona del ojo con mayor agudeza visual.

Se cree que la visión humana no visualiza el rango de luz infrarroja, pero el 50% de la energía de radiación proporcionada por el sol que llega a la Tierra es de rango infrarrojo.

La investigación se inició gracias a que científicos trabajaban con un láser infrarrojo y algunos indicaron que vieron destellos de luz verde. Lo que identificaron como un patrón no común en la visión, pues fueron capaces de detectar la luz que se suponía iba a ser invisible.

Durante la investigación, los científicos encontraron que las células sensibles a la luz en la retina a veces reciben un doble golpe de energía infrarroja durante los pulsos de luz infrarroja emitidos por la luz láser. Es durante este evento que  el ojo es capaz de detectar la luz que cae fuera del espectro visible.

El rango de percepción de la visión del hombre incluye ondas de luz que van desde los 400 a 720 nanómetros de largo. Los científicos explicaron que es posible ver la luz infrarroja cuando una molécula de pigmento en la retina es golpeado en rápida sucesión por un par de fotones que son 1.000 nanómetros de largo, esas partículas de luz entregará la misma cantidad de energía en forma de un solo golpe de un fotón de 500 nanómetros.

En esta investigación se demostró, mediante experimentos psicofísicos, que los seres humanos pueden percibir emisión láser infrarrojo como la luz visible.

Además, se mostró que los fotorreceptores de los mamíferos pueden ser activados directamente por la luz del infrarrojo cercano con una sensibilidad que aumenta paradójicamente en longitudes de onda por encima de 900 nm y mostrar la dependencia cuadrática en la potencia del láser (se refiere a fenómenos físicos cuya intensidad es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia al centro donde se originan), lo que indica un proceso óptico no lineal.

Con ello, los científicos no solo buscan crear una herramienta para examinar la vista, sino también para estimular determinadas partes de la retina y verificar si está funcionando correctamente. (Fuente: Revista PNAS)