Uno de sus logros más notables fue, tal vez, la designación de vastas zonas del Globo como reservas de la naturaleza.
La conservación de la naturaleza ha sido uno de los movimientos culturales más logrados del siglo XXI. Uno de sus logros más notables fue, tal vez, la designación de vastas zonas del Globo como reservas de la naturaleza: alrededor de un 12% de la superfi cie de la tierra fi rme, según las últimas cifras del Centro Mundial para el Monitoreo de la Conservación de la Naturaleza del PNUMA. También extraordinario fue el cambio de actitud de la población. Idea minoritaria al principio, la conservación de la naturaleza pasó a ser una preocupación general en un gran número de países. ¿Pero qué nos reserva el futuro? ¿La conservación de la naturaleza en el 2020 ó 2050 se parecerá más o menos a la de hoy, o el cambio climático, la política mundial y la innovación tecnológica modifi carán radicalmente su orientación y su infl uencia?
El pez limpiador Napoleón (Chelinus undulatus) vive principalmente en los arrecifes de coral del Indo-Pacífi co. El Parque Natural de los Arrecifes de Tubbataha, en las Filipinas, sitio del Patrimonio Mundial, es uno de los pocos lugares en el mundo donde está activamente protegido.
El físico Nils Bohr, laureado con el Premio Nobel, es conocido por su ocurrente expresión «La predicción es difícil, sobre todo cuando se trata del futuro». De acuerdo, pero quisiéramos sugerir que una predicción sobre la conservación es una apuesta sin duda alguna ganadora: la conservación cambiará porque la sociedad cambiará y hará evolucionar necesariamente los valores, los objetivos y los ideales al respecto. Al igual que algunos de nosotros pudiera horrorizarse ante la idea de que nuestras abuelas aspiraran a poseer un abrigo fabricado con la piel de un raro felino salvaje, del mismo modo nuestros nietos podrían encontrar aberrante el uso que hacemos de los vasos plásticos. Presentamos aquí nuestras ocho predicciones sobre la conservación de la naturaleza en el siglo XXI. Algunas se basan en una extrapolación de las tendencias mundiales actuales, otras son puras especulaciones ¡de nuestra cosecha! Esperemos que las mismas suscitarán debates, refl exiones y esperanzas.
Fuente: UNESCO. Revista Un Mundo de Ciencia

