Temporada de frío incrementó los casos de infecciones respiratorias en población vulnerable

 

Más de 637 mil casos de Infecciones Respiratorias Agudas
Hasta mediados de abril se presentaron tal volumen de casos en menores de 5 años
La complicaciones de la enfermedad deriva en episodios de Neumonía, enfermedad altamente mortal
Especialistas recomiendan una mejora de la función inmunológica como medida preventiva para reducir la incidencia de este mal.

En el Perú, la neumonía representa la primera causa de mortalidad general. De acuerdo a estudios internacionales, las infecciones respiratorias bajas, siguen siendo la primera causa de muerte prematura en nuestro país. Según el Centro Nacional de Epidemiología, hasta mediados del mes de abril ya se habían registrado 637,766 episodios de esta enfermedad en menores de 5 años.

Las infecciones respiratorias agudas representan un desafío para los programas de atención de salud debido a su alta incidencia y grave riesgo en las poblaciones vulnerables como los niños y ancianos, especialmente en la época de frío. Esta se refiere a un conjunto de enfermedades que se producen en el aparato respiratorio, causados por virus o bacterias; y cuyos casos más complejos derivan en neumonía, poniendo en riesgo la vida del paciente, así informó la Dra. Reyna Boggiano, Gerente de Asuntos Médicos de OM Pharma.

Cabe mencionar que a mediados de abril también se reportaron un importante volumen de casos de neumonía: 5,290, de los cuales 1774 requirieron hospitalización. Según el último boletín del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades, los episodios de neumonía reportados hasta esa fecha muestran una tendencia al alza si se compara con lo registrado en el mismo periodo del año anterior.

Explicó que también existen otras complicaciones menos graves pero que afectan la calidad de vida del paciente, tales como alteraciones del crecimiento y desarrollo, ausentismo escolar, aumento del número de hospitalizaciones, uso y abuso de los antibióticos con la consecuente resistencia, entre otros.

Prevención

Informó que para las infecciones respiratorias agudas y recurrentes, las estrategias preventivas pueden ser más importantes que el tratamiento de la infección, ya que proporcionan un medio para detener el círculo vicioso de la infección microbiana, la inflamación y la respuesta inmunológica defectuosa.

De esta manera, agregó que la mayoría de las infecciones en los niños puede prevenirse mediante intervenciones sencillas tales como la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad, educación a los padres (dejar de fumar) y la inmunización.

“Una alimentación saludable, controles de crecimiento y desarrollo (CRED), lavarse las manos con agua y jabón, conocer el rol de la alergia e identificar los casos de infecciones respiratorias recurrentes”, reducen el riesgo de contagio.

Mejora de la función inmunológica

Debido a que no existe una cultura de prevención no se ha promovido la mejora de función inmunológica como principal opción para reducir la tasa de incidencia de la enfermedad.

Las vacunas contra la gripe y polisacáridos neumocócicos son una buena opción, sin embargo, debido a la presencia de cientos de diferentes serotipos virales, es imposible generar una vacuna para cada patógeno individual y el papel de las vacunas en la prevención de algunas infecciones virales recurrentes es limitado.

Por otro lado, existe la inmunoestimulación respiratoria, mediante el cual se estimula la respuesta inmunológica innata y adquirida de la persona con el fin de responder adecuadamente frente a las infecciones respiratorias de origen viral y bacteriano. “Se ha comprobado por evidencia científica que el uso de inmunomoduladores mejora la respuesta clínica del huésped, disminuyendo el promedio de recurrencias y disminuyendo la intensidad de síntomas y duración de la enfermedad”, dijo.

Finalmente, advirtió la carga económica de la enfermedad es también una de las graves consecuencia de esta enfermedad. En Estados Unidos, las infecciones respiratorias se encuentran entre las principales causas de hospitalizaciones, cuyo tratamiento cuesta al Estado entre US$ 7 mil y 12 mil millones al año.