Un tipo de célula conocida para proteger el cerebro contra las infecciones, podría estar involucrada en una forma de trastorno psicológico obsesivo-compulsivo, revela un estudio. En la investigación también se observó que la restauración de poblaciones normales de estas células, mediante trasplante, pueden curar el comportamiento anormal en ratones.
Las Microglías son células del sistema inmunitario, muy ramificadas que constantemente se mueven y limpian al cerebro de los residuos y patógenos. Los investigadores han demostrado que un defecto genético que reduce el número de estas células provoca la manifestación excesiva de una conducta en ratones.
El comportamiento es similar al observado en la Tricotilomanía en humanos, un trastorno obsesivo-compulsivo que hace que las personas se saquen el cabello a tirones. "Siempre se pensó que no hay conexión entre la microglia y el comportamiento", dice Mario Capecchi*, Jefe del equipo de investigación de la Universidad de Utah, que publicó el estudio en la revista CELL.
Al respecto, las mutaciones en un gen que regula la formación de células sanguíneas impulsa a los ratones a dedicar el doble de tiempo de lo normal para eliminar el vello del cuerpo, dando lugar a zonas de calvas y heridas profundas de la piel. El gen, denominado Hoxb8, proviene de una familia de genes que establecen el plan corporal en el embrión en desarrollo y regular la formación de órganos y tejidos.
Capecchi y su equipo encontraron que Hoxb8 se expresó a través del cerebro, pero sólo en la microglía. Por otra parte, se observó además que los animales con mutaciones Hoxb8 tenían menos microglia que los ratones normales. Los investigadores identificaron el origen de la microglia a la médula ósea - tejido blando que se encuentra en los huesos. El gen se expresa en las células madre de médula ósea, que producen muchos tipos diferentes de células sanguíneas, incluyendo una que puede convertirse en la microglía en el cerebro.
Mario Capecchi a su paso por la Universidad de San Marcos.
También se observó que en la mayoría de los animales con mutaciones de Hoxb8 que habían recibido un trasplante de médula ósea sana, el comportamiento excesivo desapareció en un lapso de cuatro meses. Su pelo comenzó a llenar las zonas calvas y sus heridas empezaron a sanar. Por el contrario, una fracción de los ratones normales que recibieron trasplante de médula ósea de animales que tenían Hoxb8 mutantes comenzaron a presentar el comportamiento excesivo y los mismos problemas antes mencionados.
Esta investigación es de gran importancia por que crea un nuevo paradigma, según la cual es posible pensar en el trasplante de un comportamiento afirmaron algunos científicos.
*El doctor Mario Capecchi, estuvo en Perú el 2009 en donde fue distinguido como doctor Honoris Causa por la Universidad de San Marcos. Aquí una breve entrevista cencedida a Ciencias Pe



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